El español peruano es claro, rítmico y vocalmente rico. Pero esas mismas virtudes se convierten en obstáculos cuando intentamos hablar inglés. ¿Alguna vez has sentido que, aunque sabes la gramática, cuando hablas suenas «robotizado» o la gente te pide que repitas?
No es falta de inteligencia. Es falta de entrenamiento muscular. Tu boca ha pasado años moviéndose de una forma (español) y ahora le pides que haga acrobacias nuevas (inglés).
En nuestras sesiones de coaching fonético (incluidas en nuestros cursos regulares), hemos identificado los 5 errores «marca registrada» de los estudiantes peruanos. Aquí te explicamos cómo arreglarlos.
En español, ninguna palabra empieza con «S» seguida de consonante. Por eso, nuestro cerebro, en un intento de ayudar, añade una «E» al principio.
El español tiene 5 vocales puras (A, E, I, O, U). El inglés tiene más de 12 sonidos vocálicos. El error más peligroso es confundir la «i corta» con la «i larga» (que suena como una ‘ii’ sonriente).
La «R» peruana es fuerte, vibrante, se produce golpeando la lengua contra el paladar (como en «Ferrocarril»). La «R» inglesa es suave, la lengua nunca toca el techo de la boca, se enrosca hacia atrás.
En Perú (y gran parte de Latinoamérica), pronunciamos «Bota» y «Vota» exactamente igual. En inglés, son sonidos distintos.
Palabras como Think, Thank you, Thursday. Muchos peruanos las pronuncian como Fink (con F), Sink (con S) o Tink (con T).
Una aplicación puede escucharte y darte un «check» verde si te acercas al sonido, pero no puede ver que estás poniendo los labios mal. En nuestras clases por Zoom con cámara encendida, el profesor actúa como un entrenador deportivo: «Juan, estás tocando el paladar con la lengua, bájala un poco». Ese feedback visual y auditivo inmediato es la única forma de reprogramar tu memoria muscular.
Tu acento es parte de tu identidad y no tienes que borrarlo, pero la claridad es innegociable.
